Hala, ya se aprobó el canon a la lectura . Todos los políticos están contentos y se dan palmaditas en la espalda.

Mientras tanto, la SGAE dona dinero a la Asociación de Jueces para la Democracia y las patentes de software se afianzan. Las grandes corporaciones piden que el copyright no tenga límites temporales y las farmacéuticas le aprietan las tuercas a África.

Pero no son más que los últimos estertores de un monstruo agonizante.

Esto es una guerra por el derecho a la información. Es global, se combate en todos los ámbitos y en todos los lugares. Y yo creo que la ganaremos porque la información quiere ser libre y porque internet ya es una fuerza imparable. Por las buenas o por las malas.