En 1949 llegaron a Venezuela más de un centenar de emigrantes desharapados en un barco que daba pena. En el grupo viajaban mujeres y niños.
En España ganaban 20 pesetas escasas al día. Un sueldo que no daba para salir de la miseria. Para pagarse el viaje habían tenido que vender las cabras y ahorrar 4.000 ptas de las de entonces.

(ya sé que ha salido en muchos sitios, pero no por eso hay que dejar de decirlo)


No hay que dejar de decirlo, claro que no.
Todo lo contrario. Hay que insistir. Desafortunadamente hay muy poca memoria histórica. Como comprenderás, siendo canario, estoy muy sensibilizado con esto.
Hace un par de meses escribí un comentario sobre la inmigración en Canarias a propósito de un espectáculo bochornoso sucedido en Tenerife.
Aprovecho para colarte el enlace pero, como te digo, hay que insistir :)
Afortunadamente, también en Tenerife, , y no solo la cruz, de la reacción social a este asunto tan dramático.
Julio, tienes razón en que la respuesta de la gente, salvo excepciones muy previsibles, es ejemplar. Ya que has colado el enlace, aprovecho para decirte que me gusta el análisis que haces y lo comparto. Ojalá siga prevaleciendo el sentimiento humanitario por encima de la demagogia, el populismo o el racismo disfrazado de dignidad.