"Más del 80% de la población mundial nunca ha escuchado un tono de marcado telefónico, mucho menos ha navegado en Internet. La brecha digital entre los que tienen y no tienen acceso a las tecnologías de información continua creciendo. De acuerdo con el Reporte del Desarrollo Humano de la ONU (2001), los países industrializados, con sólo el 15% de la población mundial, constituyen el 88% de todos los usuarios de Internet del planeta. Menos del 1% de la población de Asia del sur tiene acceso a la Red, sin embargo ellos conforman un quinto de la población mundial. La situación es incluso peor en África, allí hay sólo un millón de usuarios en todo el continente, mientras que en Inglaterra hay 10,5 millones de cibernautas..."
Perdonad por la interrupción. Sigamos discutiendo sobre la web 2.0.
(datos obtenidos en e-me, que lo ha extraido de un informe de la UNESCO).


Es que, querido Javier, lo importante no es Web2.0 o 1.0, que sólo son marcas comerciales, atrapabobos.
Lo importante es la topología de la red que transmite la información y por tanto las oportunidades y la libertad: centralizada, descentralizada o distribuida.
Lo que recoges describe cómo a nivel global, la red no está ni mucho menos distribuida, sigue siendo centralizada, el acceso a la info depende de la vieja estructura política y social.
Yo creo que aquí estamos los que queremos una red distribuida y los que les gustaría descentralizarla.
Ser "distribucionista" implica tanto grandes reparos a muchos de los productos web2.0, cuyas esperanzas se basan en generar nodos centralizadores [como meneame o digg] como poner en prioridad 1 la brecha informacional -no sólo digital.
La cuestión es por un lado mantener la estructura distribuida del poder y ensancharla cuanto se pueda en la "zona libre" y por otro hacer lo posible para que se sumen a ella cuantas más personas de todos los lugares. Una cosa sin la otra no tiene sentido. Porque sumarles a una red descentralizada, esto es, filtrada por los media y los poderosos de aquí, tampoco aportaría nada.
Y luego está la cuestión de las lengüas... que también hace brecha y otorga poderes de filtro...
El matiz es muy importante, David. Creo que es un tema interesante, sin duda. Estamos de acuerdo en que 2.0 o 3.0 son etiquetas comerciales. Yo quería poner énfasis en que muchos, la mayoría, ni están en la red, ni centralizada ni descentralizada.
Sería interesante hacer el ejercicio de ver qué tipo de estructuras fomentan mejor la inclusión de los que se han quedado fuera.
Gracias por tu comentario!!
Yo lo que quería decir es que no-red-virtual significa de hecho vivir en una red centralizada, con dependencia del poder para todo, con información y oportunidades filtradas... tanto que normalmente no llegan.
Por eso la oposición no la veo en el contraste entre web2.0 y carencia de todo, sino entre todo aquello que apunta y hace porque la red de información que envuelve a toda persona -en Kalahari y en el MIT, en Estepona y en Durban- se haga más distribuida y lo que tiende a que se centralice
Es decir, la web 2.0 es un terreno en el que se confrontan los mismos valores que en los campamentos de refugiados de cualquier lugar del mundo o la última aldea de Bostwana o la villamiseria peruana.
¿Perdonad por la interrupción? yo te agradezco que hayas publicado esto. Me parece muy sano que conozcamos estas cifras, especialmente cuando se habla continuamente de lo mucho que democratiza la red.
Mientras la gente se muere de hambre, a manos de sus hermanos o por "fuego amigo" pacificador (¡qué pena!), aquí seguimos pensando que son unos delicuentes o unos indeseables. Si no se conectan, no es culpa nuestra, pensaremos muchos cómodamente sentados en nuestro sofá, con nuestro móvil de última generación, nuestro anillo/colgante/pendiente de diamantes y un coche de 180CV en el garaje.
Una cifra más de lo poco justo que es este mundo.
>(...) Perdonad por la interrupción. Sigamos discutiendo sobre la web 2.0.<
Genial, brillante... me interesa el tema de las brechas tecnológicas (no sólo la digital) y me ha parecido lo mejor que he leído últimamente para transmitir (que no es lo mismo que "explicar") qué es esto de la brecha digital.
Sobre el tema de la brecha digital o tecnológica hace un par de años atrás pude vivir algún caso bastante curioso. El gobierno argentino desarrolló, en conjunto con la universidad donde trabajo y otras instituciones, un programa que consistía en distribuir por todo el pais, sobre todo en los lugares más aislados del país "centros tecnológicos comunitarios" que consistían en la entraga de 10 computadoras, impresoras y otros periféricos para lograr lugares de acceso público a la web y se brindara capacitación informática. Hasta aquí todo muy lindo, el problema en algunos no era la posibilidad de conexión que se hacía mendiante micro ondas si no que simplemente ¡no había energía eléctrica!, por lo que las computadoras, la parabólica y todo el CTC, quedaba guardado en un galpón.
Al mismo tiempo que esto ocurría en la universidad que había trabajado en el proyecto, se celebraba la conexión a internet2 y se ceraba el anillo de videoconferencia (que en algunos lugares no se pudo concretar porque las líneas telefónica no soportaban el ancho de banda o las centrales eran ¡analógicas! aún). Todo esto no en diferentes continenetes, sino, no sólo era en un mismo país, si no que también entre las sedes de una misma universidad. A veces la brecha esta mas cerca de lo que nos parece...
Javier B. curiosa "anécdota", si es que se la puede llamar así.
Tienes mucha razón en decir que la brecha está más cerca de lo que parece. Otro ejemplo, una amiga de EEUU demostró en un estudio que ciertos grupos sociales están completamente desconectados de internet pero destinan un presupuesto a equipos estereo de coche muy superior a lo que costaría un ordenador y una conexión a internet.
Esto, que es revelador, no es excusa para reconocer que hay intensidades en el problema. En algunos casos es un problema, en otros es un problema grave y en otros es una catástrofe. Evidentemente no podemos descuidar ningún nivel, pero los hay más graves que otros.
También creo que estamos de acuerdo en que es un problema fundamentalmente económico, pero también cultural (como el ejemplo EEUU que te ponía) o social, como apunta David de Ugarte.
¡Gracias por tu opinión!
¿Se ha preguntado antes quien hay al otro lado de los locutorios y cibercabinas que usan los emigrantes?
No entiendo tu comentario, Alejandro. A qué te refieres?
Tampoco entiendo bien tu comentario, lo que sí es cierto, es que (por lo menos aquí en argentina) los locutorios de internet (no cibercafés, si no simplemente lugares con PC`s conectadas a internet) han sido la puerta de entrada a millones a internet y a la informática. Es más, muchas personas mayores han tomado contacto con una computadora y obiamente con internet ya que les ofrecía un medio barato de comunicarse con miembreos de su familia (fundamentalmente hijos) que no se encontraban o en el país o en esa cuidad ya que se encontraban estudiando en otras provincias. Mi caso, por ejemplo, es que me encuentro viviendo a 500km de mi cuidad natal, las comunicaciones telefónicas son bastante caras, así que internet se convirtió en la alternativa ideal para mi madre, que a pesar de no haber en su vida mas que una máquina de escribir ocasionalmente, hoy, con pocos meses de tener una PC en la casa, maneja con comodidad el msn y a raíz de esto algún otro programa.
El fenómeno de los locutorios de internet, que yo suponía pasajero, ya tiene varios años de vigencia en el país y parece que le quedan varios más, no solo porque los costos de conexión son altos, si no también porque se volvieron una forma de tener una PC a mano, ya que por ahora, para la majoría una laptop está baste lejos de su alcance económico.