Francisco Ficarra lanza durísimas críticas contra los académicos españoles de la interacción persona-ordenador en un artículo titulado "Interacción persona-computador: Sálvese quien pueda".
El artículo arremete muy duramente contra el estilo, las prácticas y las personas que lideran la IPO en la universidad española. No menciona nombres, pero es fácil deducir a quién se refiere.
Son acusaciones muy serias las que se hacen en ese artículo. Que cada cual juzgue por si mismo. De cualquier modo, creo que Chasqui, la publicación que las acoge, debería ofrecer derecho a réplica a los aludidos.


Cualquiera que halla tenido la oportunidad de acceder a estudios universitarios en España, se habrá topado con excelentes profesores y , por otro lado, con individuos de la calaña que se relata en el artículo: aquellos cuyo único mérito es el de llevar petrificados en el sillón durante décadas,condición ideal para ser los primeros en escribir sobre algo que sólo conocen de oidas y autoproclamarse gurús del asunto.Es la aplicación, al ámbito académico, del carácter ibérico que aún arrastramos y que tanto nos pesa: mientras yo trinque mi parte,miro hacia otro lado.
Triste pero cierto.
Utilizar el trabajo de otros en la universidad es algo demasiado habitual. A veces algunos explotan y se llega a entener su rabia.
A mí no me ha gustado que mezclase determinados temas que no creo que estén relacionados: el comportamiento que pueda tener ese grupo catalán, la tienen también muchos otros fuera de Cataluña. Lo que le faltaba a la comunidad IPO es que ahora empezásemos con estas discusiones.
Estoy de acuerdo con lo que dices, Rodrigo: los problemas que se describen no son exclusivos del ámbito IPO sino que lo son de todo el sistema universitario español. El clientelismo, la endogamia y hacer de la publicación un fin y no un medio son prácticas habituales.
Por otra parte, no creo que las acusaciones y los calificativos que hace el autor del artículo sean apropiadas si no es capaz de demostrar lo que dice.
La segunda parte es como una estupendo vino riojano ... mucho más refinado y acertado en el paladar. Ver para creer en Chasqui.